viernes, 27 de junio de 2008

Señor automovilista

Me han publicado una carta de opinión en tres periódicos gratuitos (ADN, Metro y 20 minutos) y en El País. La temática va concretamente sobre la petición de respeto hacia los automovilistas. La carta completa la han publicado en los dos enlaces que veis en este mismo párrafo.

Estos últimos días he venido observando que algunos motorizados están especialmente nerviosos y crean situaciones que normalmente no crean (o las crean con menos frecuencia). No sé si la gente está así por los nervios del fútbol, o por la entrada del verano y el calor, o por el estrés del trabajo o qué, pero el caso es que en la última semana no hay día que no me lleve un calentón por el riesgo que me hacen correr estas personas. Son muy pocos con respecto al total, pero son más de lo habitual.

La carta la escribí el miércoles tras un incidente muy triste con un señor que me pasó literalmente rozando con su coche, arrinconándome contra los coches aparcados en la calle de Atocha, de subida, por la mañana. Al alcanzarle más adelante en un semáforo e intentar razonar con él, su contestación fue muy agresiva e intentó darme un puñetazo desde la ventanilla. Cuando la violencia intenta ser la alternativa a la palabra, lo mejor que puede hacer uno es dejarlo y me fui hacia adelante, dejándole sumido en su atasco. Pero el hombre siguió insultándome a medida que me alejaba. Me dio mucha pena, porque el hombre claramente tiene un problema por resolver y que bien le vendría montar en bicicleta para tomarse la vida de otra manera y, de paso, intentar solucionar ese sobrepeso que también tenía.

11 comentarios:

Guille dijo...

Creo que se trata del calor. Todo el mundo está alterado e irritable. Ayer mismo cuando iba al médico en mi coche (solo lo uso cuando estoy incapacitado :-) disminuí la marcha porque iban dos personas a caballo por la calzada (es un pueblo). Estuve esperando pacientemente detrás de los jinetes hasta que advirtieron mi presencia y se hicieron a un lado. Bueno, pues detrás mía un energúmeno pitaba y manoteaba, y cuando pudo pasarnos (a los jinetes y a mí) aprovechó para insultarme a gritos... Yo creo que es la calor. Felicidades por el blog, cuídate.

crazy dijo...

Para mi que no se trata de la calor, quizá es la telefonia mobil, que frie el cerebro de algunos. A mi me sucedio algo similar, pero con final triste, en pleno otoño pasado. Me adelantaron en una calle de un solo carril despues de intimidarme varios metros con acelerones, claxon constante y circulando a un palmo de mi rueda trasera. Visto que me iba a tirar tarde o temprano, me eché a un lado y acabé rebotando en el coche y caí al suelo, perdí la bici y tengo secuelas en mi codo después de 2 meses de recuperación.

Lo mejor es que nada mas levantarme del suelo lo tenia a un metro gritandome como un loco y con intenciones de agredirme.

Luis Mariano Rendón Escobar. dijo...

Buena carta Juan, pero creo que eres muy condescendiente con la plaga automovilista.

Me gustaría saber cuál es esa mayoría de automovilistas que te respetan.Todos, absolutamente todos, te dañan. Puede que algunos no te echen la tóxica máquina encima, pero pasan al lado tuyo envenenándote el aire, lo que
daña a todos, incluso al puto automovilista, pero principalmente a quienes,como los ciclistas, desarrollamos más actividad física. Pueden pasar al lado
tuyo y hasta saludarte, mientras te lanzan veneno por el tubo de escape directo a tus pulmones. Para qué hablar de que esos respetuosos automovilistas se están cargando el clima de nuestro planeta con su vicio..

Me dirás que pueden haber de esas cosas "ecológicas", a hidrógeno o alguna otra vaina, que no lanzan tóxicos por el tubo de escape. Pues bien, esas mierditas igual constituyen un grave riesgo y un uso abusivo del espacio
urbano. Mover esa cantidad de hierro y caucho a altas velocidades, con todo y sus ecocelditas en el interior, combinado con un pequeño error del
simpático y ecológico automovilista, o también por un error nuestro.... y a la mierda el ciclista.

Tú también sabes y lo dices, que es una ocupación abusiva del espacio urbano, causante de la congestión que también nos afecta, el tomarse esos metros cuadrados con sus infernales máquinas.

Entiendo que hay estilos y estilos, pero creo que es un error legitimar a ciertos automovilistas. No hay automovilista bueno. Son todos unos
antisociales, se den cuenta o no, y nosotros debiésemos encargarnos de aclarárselo. Pienso que debemos avanzar en estigmatizar fuertemente la conducta automovilista.

En todo caso, un abrazo desde nuestro asfixiado Santiago y fuerza en tu lucha.

Saludos pedaleros

Luis Mariano Rendón E.
http://luismarianorendon.blogspot.com
www.accionecologica.cl
Fono 56-2-3567659.
Ñuñoa, Santiago
Chile

!! Viva la Regeneración Ciclista de la Tierra ¡¡
!! Abajo la Plaga Automovilista ¡¡

Ricardo Stuven dijo...

Me gustó la carta. Me parece bien escrita, comunica bien la idea y de forma amigable. Es tan buena que llevaría siempre conmigo una copia para entregársela al próximo automovilista que me haga un gesto como de estar estorbando. En serio. Sólo temo que el mensaje pierda efectividad porque alguien (o más de alguien, ciclistas incluso) le ha metido en la cabeza al automovilista que la calzada no es lugar para ciclistas.

Anónimo dijo...

www.bicicam.blogspot.com

Juan Merallo dijo...

Estimado Luis Mariano:
Recuerdo haber hablado contigo en Santiago del estigma automovilístico y estábamos de acuerdo en nuestros planteamientos generales.
Estoy de acuerdo con todo lo que dices en este comentario, y la única razón para mi condescendencia ante los automovilistas en esta carta de opinión es una cuestión de estrategia. Con otras palabras u otro tono sencillamente no me la hubieran publicado en tantos medios. Te aseguro que la redacción de la carta no es fruto sólo de un momento, sino de una larga reflexión acerca de lo que algunos necesitarían leer para admitir sus errores e identificarse con el ciclista urbano desde el punto de vista del motorizado. Creo que estas cosas hay que meterlas poco a poco. A ciertas personas y a ciertos medios de comunicación (a casi todos) no les puedes dar un discurso directo, porque van a pensar que es una radicalización (aunque no lo sea) y se va a provocar un rechazo directo. Ciertas cosas hay que decirlas en ciertos momentos y en ciertos entornos. Puede que me equivoque, pero te sorprendería la cantidad de gente a la que considero que he sido capaz de hacer ver ciertos puntos de vista, a base de entrar con tacto y vaselina.
Eso no quita que en otros ámbitos en los que sí se puede, se diga la cruda verdad. A cada oyente, lo que es capaz de digerir.

Luis Mariano, a mí no me oirás justificar los "supuestos vehículos ecológicos". Justamente en este blog hablo también de ello.

Mucho ánimo en Santiago, lugar que permanece fuertemente unido a mi corazón.

Juan Merallo dijo...

Ricardo. En primer lugar, gracias por tus palabras, que valoro especialmente, viniendo de ti.

En cuanto a lo de que el mensaje pierda efectividad porque alguien le ha metido al automovilista en la cabeza que la calzada no es lugar para ciclistas... En mi opinión, el automovilista no necesita a nadie para que le meta esa idea. El automovilista considera que la calzada es para él solo, que es la idea que le venden cuando le venden el auto y cómo se lo muestran en los anuncios comerciales. La calzada no es ni para ciclistas, ni para camiones, ni para autobuses, ni para los otros autos, pues incluso el resto de autos le resultan molestos a los automovilistas-dioses del asfalto.
Un automovilista te dirá: vete a la ciclovía (vía ciclista en España) o vete a la vereda (acera en España), o vete al parque. Igual que le dicen a otros automovilistas: vete a tu casa, vete en micro (autobús urbano en España) o vete andando.

Es un tema de venta de individualidad. Cuando compras un auto no te venden sólo un aparato para circular, te venden un estatus de individualidad, te venden toda la ciudad. Te están vendiendo que la ciudad, el campo y las carreteras son tuyas, que puedes hacer lo que quieras con ellas y que acabas de adquirir el derecho sobre todo ese territorio, un derecho mayor al de los demás seres que hay en la tierra, incluidos el resto de automovilistas, no sólo conductores de bicicletas, caballos, o triciclos.

Como dirían los cubanos: "No es fásil". En efecto, no es fácil luchar contra esta ideología tan arraigada, pero pienso que el primer paso es el de concienciarles que nosotros, lejos de ser un estorbo, somos gente sana, solidaria, alegre, limpia, culta, etc. para que comiencen a desear probar, para ser como nosotros.
Se lo decía a Luis Mariano hace un momento: A mi me está funcionando. Mucha gente en mi entorno (fuera de mi entorno no se puede controlar lo que pasa) ha cambiado su idea y, o bien han comenzado a mirar al ciclista de otro modo, o directamente han comenzado a utilizar ellos mismos la bicicleta.

Don Biciclote dijo...

Me salía largo el comentario y lo he escrito aquí.

Salud.

Juan Merallo dijo...

Don Biciclote, muy interesante tu post. Las tres razones que esgrimes son, casi con toda seguridad, una parte importante del problema. Y también otras más, pues seguramente no hay una única causa. Análisis como éste son de agradecer, pues nos pueden hacer ver mejor que el problema es claramente de ellos, de los automovilistas, por lo que no deberíamos permitir que SU problema pase a ser también NUESTRO problema. Es decir, deberíamos contestarles, dentro de lo que cabe, con la mayor corrección y alegría, haciéndoles ver que la bicicleta no estresa y que la razón no se consigue con gritos.
Yo recuerdo una vez ver a un ciclista gritándole a un automovilista, y daba muy mala impresión. No me parecía desde fuera (iba en ese momento como peatón) que ir en bici fuera muy agradable, cuando realmente sí que lo es, en comparación con otros medios de transporte, entre ellos el coche.

Y si no están por la labor de escuchar, dejarles ahí metidos en su habitáculo e irnos sonriendo. A mí, cuando me pitan, acostumbro a saludarles con la mano y sonreír, con lo que se les queda una cara de tonto que no veas. Les hago creer que he interpretado el pitido como un saludo, porque no puedo imaginarme que me estén pitando por circular ;-)

Y gracias por lo de bicicletero mayor del reino, Don Biciclote, pero de verdad que no me lo merezco. Yo sólo soy un activista reivindicativo, haciendo algo en lo que creo y con el apoyo de mucha otra gente como tu.

Juan Merallo dijo...

Crazy, espero que te mejores de ese codo y espero que eso no te impida seguir utilizando la bicicleta.

Anónimo dijo...

Sinceramnete estoy igual de harta de ese tipo de gente, por desgracia vivo y pedaleo a diario en madrid noto que a veces lo hacen a proposito para darte un buen susto y que se te quiten las "tonterias de ir en bici" pero encima luego si pides explicaciones te tachan de loca...en fin, yo sigo en esta guerra y me alegra ver que cada dia somos mas pedaleando, quizá llegue el momento en que se nos respete como una parte más de la ciudad, mientras nos tocará seguir lidiando con energúmenos de este tipo, ancianitos que van por el carril bici con el baston y la radio a todo volumen y niños que entienden que es como el camino amarillo del mago de oz, pero nadie dijo que esta lucha fuera facil y lo que hay que hacer es seguir en ella. Saludos